Close
  • Monopatin - Inokim - Xiaomi - Lime

Seguridad al manubrio: continúa el debate sobre los monopatines eléctricos

La Ley 2148, que regula a este nuevo vehículo a circular por la ciudad, ya está aprobada por la Legislatura porteña pero no puede ser consultada por los usuarios.

Nota del editor: El siguiente artículo pertenece a un trabajo realizado por Camila Iannini, Lic. en Comunicación Social y locutora, en el marco de sus estudios para la Maestría en Periodismo en el diario La Nación. Desde Monopatín, agradecemos que nos haya contactado para la producción del mismo y nos complace compartirlo en nuestra web.

Desde que los monopatines eléctricos llegaron a Buenos Aires, en mayo pasado, los ciudadanos tuvieron que adaptarse a convivir con un nuevo actor del tránsito. Si bien el problema en un comienzo fueron los altos costos que pedía la plataforma de alquiler, ahora el mayor conflicto es por la seguridad.

En junio de este año, la Legislatura porteña aprobó el uso de este vehículo, anunciando que sería incorporado al Código de Tránsito y Transporte -Ley 4148-, pero aún no figura en la última actualización de la ley. ”Ya está aprobada, pero no se reemplazó la última modificación”, afirmaron desde el despacho de la diputada Cristina García De Aurteneche, presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte.

En el Código debería modificarse el Capítulo 4.2, incorporando la figura de “dispositivos de movilidad personal”, que es la de los monopatines eléctricos, junto a la de “motovehículos, ciclorodados”. Si bien, ya se encuentra aprobada la Ley por la Legislatura, la única disposición publicada sobre seguridad es la que incluye el Gobierno de la Ciudad en la web: “La mayoría de los siniestros en monopatines se dan en los primeros viajes”.

La página de la Ciudad realiza una serie de recomendaciones, que no pueden ser consideradas como Ley, ya que no pena a los usuarios por el incumplimiento de la norma. En la publicación, se advierte al usuario sobre las consecuencias de las malas prácticas en el monopatín.

Ignacio Castro, director de marketing de monopatin.com.ar, un sitio que no solo promueve el uso de este medio sino que además los importa, considera que su uso “es una ola que viene tan rápido y no da tiempo de reaccionar. El Estado siempre viene atrás de esto”.

Desde la web, Castro y su equipo investigan sobre el monopatín eléctrico en otras partes del mundo. “La gente lo asocia a un juguete y no toma dimensión de que es un medio de transporte y que, por eso, tiene que tener reglas”. Principalmente, la velocidad: estos vehículos pueden llegar hasta 25 km/h “y eso en la vereda es un montón”, explica Castro, quien fue pionero en importar monopatines desde China.

Desde las plataformas de alquiler, Rappi -servicio de delivery- o Cabify proporcionan más información sobre las velocidades permitidas y recomiendan no ir a más de 6km/h en veredas y 20 en la calle. Además, sugiere utilizar las ciclovías para trasladarse en monopatín. En tanto, el Gobierno le otorga un carácter preferente al traslado por la bicisenda.

En cuanto a las normas de seguridad, Grin, la empresa que explota el servicio en Argentina, solicita a los usuarios el uso del casco. Sin embargo “no lo proporciona ni lo promueve”, expresa Rodrigo Martin, de la importadora de monopatines Flock Movilidad Urbana, y agrega que “esto lo hace engañoso, porque se deslinda de esa responsabilidad y se la traslada al usuario”. La Ley, que aún no está publicada, sanciona a los usuarios que circulen sin casco con una multa de 70 unidades fijas (UF).

Así como ocurrió con la bicicleta, cada vez más personas utilizan sus propios monopatines. En principio, es para buscar una alternativa al transporte público, pero también para evitar los costos de alquiler: para liberar el servicio hay que abonar $15 y por cada minuto de uso se suman $8. Es decir, si un usuario quiere ir desde el microcentro hasta Callao y Córdoba, deberá abonar $135, lo mismo que otro servicio privado de transporte.

Ante esta nueva problemática, Castro reflexiona que “si tenés tu propio monopatín, sacás el cálculo de la energía que consume y gastás menos de un peso por 30 km”. Cada monopatín eléctrico cuesta entre $60.000 y $100.000 y son importados desde China, por lo que la entrega es dentro de los primeros 25 días.

Foto de portada: Grin Scooters, el único servicio de alquiler de monopatines eléctricos que hasta la fecha opera en Argentina.

Related Posts

Deja un comentario