Close
  • Monopatin - Inokim - Xiaomi - Lime

Grin lanza el primer servicio de alquiler de monopatines eléctricos en Argentina

El debut se realizó en los barrios de Palermo y Recoleta, Buenos Aires. Cómo funciona y cuánto cuesta.

El revolucionario servicio de alquiler de monopatines eléctricos finalmente llegó a la Argentina y ya se encuentra operativo en las calles de los barrios de Palermo y Recoleta, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), ofreciendo una nueva alternativa de movilidad sustentable para los viajes cotidianos.

El pasado viernes 24 de mayo, Grin Scooters, la plataforma tecnológica de monopatines eléctricos más importante de Latinoamérica (presente en 7 países y 19 ciudades), dio el primer paso y lanzó su servicio de micromovilidad. El mismo está especialmente pensado para recorrer “la última milla”, es decir, el último tramo del camino que resta para llegar a un lugar de destino pero que, usualmente, se constituye como un punto de congestión de tránsito, debido a la afluencia de vehículos. De esta manera, el novedoso sistema de transporte busca desalentar el uso del automóvil en la ciudad y ganarle al estrés y la contaminación ocasionados por los problemas del tráfico vehicular.

El alquiler de scooters eléctricos tiene un valor $15 el desbloqueo y $8 el minuto de uso. Para acceder al servicio, el/la usuario/a debe descargarse la aplicación de Grin en su smartphone y vincular una tarjeta de crédito o débito al sistema. (Si la persona ya tiene creada una cuenta en Rappi, también podrá acceder a Grin desde la aplicación de deliveries, ya que son empresas aliadas). Dentro de la plataforma, un mapa mostrará al usuario/a los monopatines disponibles a su alrededor y, una vez localizado el más cercano, se desbloquea a través de un código QR. Los vehículos alcanzan una velocidad máxima de 25 km/h y tienen una autonomía estimada también en 25 km.

Foto: Facebook GrinArgentina

Según anunció la empresa en una rueda de prensa, Grin cuenta con más de 500 locales comerciales adheridos como estaciones de partida o llegada de monopatines. Una vez finalizado el viaje, el usuario no puede dejar el monopatín en otro lugar que no sea una estación Grin autorizada, caso contrario, la empresa se verá obligada a establecer sanciones. Así, la firma evita invadir los espacios públicos y entrar en conflicto con el gobierno de la ciudad.

Siguiendo los análisis que ha realizado la empresa en otras ciudades donde funciona, el uso promedio es de 10 a 12 minutos. “La gente lo usa para hacer recorridos que van de 1 hasta 8 kilómetros. Lo vemos como un complemento del transporte público tradicional, como un puente para vincularlos cuando en el medio, quizá, te quedan unas cuadras para caminar”, indicó Iván Amelong, gerente general de Grin Argentina.

Amelong explicó que no pretenden expandirse hacia el microcentro de CABA hasta tanto no analicen el interés de los usuarios y la forma en la que se adapta el sistema al ritmo cotidiano de la ciudad.

Dispositivos de Movilidad Personal

El debut de Grin en Argentina se realiza una semana después de ser aprobada en la Legislatura porteña la modificación del Código de Tránsito y Transporte, que habilita (y regula) la circulación de los monopatines eléctricos, incorporándolos como “Dispositivos de Movilidad Personal”.

Las nuevas normativas establecen el uso obligatorio del casco y elementos reflectantes, la circulación exclusiva por ciclovías o extrema derecha de la calzada, una velocidad máxima de 25 km/h, la edad mínima de 16 años para conducir y la prohibición de circular por veredas y avenidas. También se exige que los vehículos cuenten con luces delanteras y traseras, frenos y bocina.

Fuentes: Grin, The Brands Soup, Clarín y Crónica

Foto de portada: Facebook GrinArgentina

Related Posts

Deja un comentario